lunes, 5 de septiembre de 2016

REPÚBLICA LIBERAL

1930 - 1946

LAS NUEVAS FUNCIONES DEL ESTADO 

El Estado en Colombia había evolucionado hacia la forma unitaria y centralista
a partir de la constitución de 1886 y dado pasos de avance con la reforma
constitucional de 1910; no obstante ello, carecía de los instrumentos suficientes
para extender su acción a los distintos planos de la vida nacional y adecuarse
a las nuevas situaciones derivadas del desarrollo de la economía y de la aparición
de nuevos grupos sociales.


En este sentido el Estado había realizado algunos intentos por crear organismos
estatales a través de los cuales el Estado ejerciera control sobre diversas
actividades vitales para el país. Esto se cumplió de manera relativa, por ejemplo,
durante la administración del presidente Pedro Nel Ospina (1922 - 1926), a
través de la misión Kemmerer. Bajo su orientación fue creado el banco estatal,
con facultad de emisión de moneda, en la línea del intervencionismo económico.



A pesar de tales intentos por desarrollar un Estado independiente y capaz de
proyectarse en su acción en los diversos niveles de la vida nacional, el hecho
es que su acción tenía límites internos y externos. Esto puede verse, por ejemplo,
en la autonomía con que contaban los municipios, los que podían contratar
empréstitos internacionales sin la intervención de la autoridad central. En lo
externo, en la medida del incremento cada, vez mayor del poderío de los Estados
Unidos, se puede ver el papel del Estado, de intermediario, en lo que toca a las
relaciones entre el sector externo y los grupos nacionales del poder económico.
Esta situación se manifestó agudamente en la crisis de 1928, que enfrentó a los
trabajadores del banano y a la United Fruit Co., conflicto en el cual el Estado
jugó un papel subordinado a los intereses extranjeros. Al llegar al poder en los
años treinta, el liberalismo va a ensayar la modificación de estas relaciones,
tanto en lo interno como en lo externo, pero sin alterar en lo sustancial las
relaciones de dependencia con los Estados Unidos.



 DEL GOBIERNO DE OLAYA HERRERA A LA "REVOLUCIÓN EN MARCHA"

Ya se han señalado algunos elementos que provocaron la crisis política del
conservatismo y su caída del poder en 1930, con la división del partido
conservador en dos candidatos a la presidencia, y el ascenso del liberalismo
en el mismo año.


Se podría decir que la administración Olaya Herrera fue el momento de transición
que, una vez agotado, condujo a una experiencia más radical: la experiencia
política de la "revolución en marcha", como se ha conocido popularmente la
primera administración del presidente Alfonso López, iniciada en 1934. Desde el
punto de vista político el gobierno de Olaya no representó una ruptura con el
modelo consagrado por la hegemonía conservadora que finaliza en los treinta.
Ni su actitud ante el sector exportador fue desfavorable, como tampoco su
política frente a las compañías extranjeras, que se vieron favorecidas por su
gobierno; quizás mucho más apoyadas que en la época de Marco Fidel Suárez
y su concepción de la "estrella polar", hasta el punto que en 1931 se votó una
ley que favorecía a dichas compañías con la ratificación de la concesión
Barco, que había sido anulada en 1926 y 1928.



Para caracterizar el período representado por Olaya, digamos que su gobierno
se define como un gobierno de "concertación nacional" en el que liberales y
conservadores comparten los cargos públicos, en el que las distintas tendencias
intrapartidarias coexisten sin llegar a los enfrentamientos que van a caracterizar
el período del presidente Alfonso López Pumarejo, tanto dentro del liberalismo
como entre el liberalismo y el partido conservador.

LA "REVOLUCIÓN EN MARCHA"
EL PROGRAMA AGRARIO
En el paquete de medidas propuestas por el liberalismo Lopista durante
la campaña presidencial, un programa central fue la cuestión de cómo
llevar a cabo reformas que desarrollaran la producción agraria en el país.
Ya antes de la caída de la hegemonía conservadora algunos pensadores
liberales se habían referido al problema del campo y de la alimentación
del creciente aumento de la población colombiana y, en particular, al
problema de las condiciones de vida del campesino dentro del contexto
de la estructura de la tenencia de la tierra a que nos hemos referido en páginas
anteriores. Alejandro López, uno de los primeros escritores que intentara
analizar la realidad nacional en términos modernos, en su libro Problemas

Colombianos, publicado en 1927, había hecho énfasis en la necesidad

MASACRE DE LAS BANANERAS



Tal vez no exista en la historia del país un hecho tan doloroso y al mismo tiempo tan sometido a los vaivenes de la ficción como lo ocurrido en la noche entre el 5 y 6 de diciembre de 1928 en Ciénaga, Magdalena.Después de casi un mes de huelga de los diez mil trabajadores de la United Fruit Company, corrió el rumor de que el gobernador del Magdalena se entrevistaría con ellos en la estación del tren de Ciénaga. Era un alivio para los huelguistas, pues no habían recibido del gobierno conservador sino amenazas y ninguna respuesta positiva de la multinacional. Ésta, que había llegado a Colombia en 1899, utilizaba el sistema de subcontratistas, por lo que se lavaba las manos ante las peticiones obreras, como había ocurrido en ocasiones anteriores. Los nueve puntos del pliego petitorio reflejaban, más que un programa revolucionario, la escasa legislación laboral vigente. Con todo, fueron ignorados, salvo en el momento simbólico de escoger el número de muertos reconocidos oficialmente: nueve.El clima en la zona bananera estuvo más cálido que de costumbre desde el 11 de noviembre en que se lanzó la huelga, la segunda luego de un intento cuatro años antes. Desde el principio hubo brotes de violencia de todos los lados (obreros, agentes de la United y fuerzas armadas), pero no pasaban de escaramuzas aisladas. Por eso los huelguistas acudieron en masa a la estación de Ciénaga al encuentro con el primer funcionario gubernamental que se dignaba hablar con ellos. Como no llegaba, los ánimos se fueron exacerbando, tanto entre manifestantes como entre soldados emplazados en el sitio. Es en este punto del recuento cuando la ficción reemplaza los vacíos de la memoria: que los soldados estaban bebidos, que los trabajadores también; que algunos gritaron consignas patriotas; que no, que vociferaron agresivamente abajos a la multinacional y al gobierno; que desconocieron la orden de desalojo; que nunca la hubo; que la primera bala no la dispararon los militares; que murieron muchos, no sólo nueve; que fueron cientos, cuando no miles; que los llevaban en trenes al mar; en fin, que fue una masacre preparada; no, que fue resultado de las circunstancias...Lo ocurrido luego también sigue sumido en las brumas del recuerdo, pero las proyecciones históricas son más claras. Ante la respuesta brutal de un gobierno que los trabajadores imaginaban protector de los derechos laborales, se produce la desbandada y una rápida negociación que incluso recorta por mitad los salarios. La indignación obrera se estrelló contra una doble muralla que le impidió sacar frutos de la aciaga experiencia: de una parte, el temor anticomunista del gobierno de Miguel Abadía Méndez (1926-1930) que veía la revolución bolchevique a la vuelta de la esquina; y, su contraparte, la tozuda fe insurreccional heredada de las guerras civiles del siglo pasado y alimentada por las nuevas ideologías de izquierda. El resultado es que ni hubo la temida revolución, ni tampoco cuajó la ansiada insurrección. El aparente empate fue resuelto por un liberalismo reformista que tomó en sus manos el poder para intentar, sin mucho éxito, atemperar los espíritus e institucionalizar el conflicto laboral que era imposible soslayar.
Archivo de audio obtenido: https://www.youtube.com/watch?v=KSVd3JZPsNU

HEGEMONÍA CONSERVADORA




El período comprendido entre 1.886 y 1.930 ha sido llamado por los historiadores como la época de la hegemonía conservadora. 
Se entiende por hegemonía, al predominio o control exclusivo de un grupo sobre otro. En éste caso se trató de un período de más de cuarenta años donde el partido conservador tuvo el manejo exclusivo del gobierno excluyendo otras posturas políticas.
Para ésta época las diferencias entre los partidos políticos (liberal y conservador) se expresaban de forma violenta y representaban hasta cierto punto posturas muy diferenciadas sobre la forma de organización del Estado, sobre el ejercicio de la política y sobre las proyecciones económicas.
La hegemonía conservadora se inició después de un período de guerra e impuso un movimiento llamado la “regeneración” donde se gestó la Constitución de 1886. Toda ésta época será nuevamente atravesada por la violencia política que se expresó en la “Guerra de los mil días” (dando paso a la separación de Panamá) y en una fuerte represión a los movimientos sociales que tiene como ejemplo más claro la masacre de las bananeras. Éste es el camino que con Santiago te proponemos recorrer.








entre la iglesia y el Estado. La oposición conservadora y las tensiones políticas existentes entre regiones desencadenaron conflictos bélicos que terminaron imponiendo a los conservadores. La Regeneración encabezada por Rafael Núñez pretendió restituir los valores tradicionales y en su Constitución de 1886 (vigente hasta 1991) impuso un Estado centralista y unitario, impulsó un modelo de desarrollo económico que protegía la propiedad tradicional y restituyó las relaciones entre la Iglesia y el Estado (se firmó el concordato como acuerdo entre el Estado Colombino y el Vaticano).
La constitución de 1.886 es importante porque permitió la unificación y organización del Estado, la construcción de sus instituciones y determinó la delimitación y funciones de los poderes públicos, entre otras cosas. Todo ello permitió que el país se insertara más claramente en el modelo de modernización dominante para la época. Durante este período, el gobierno contrató misiones extranjeras que lo asesoraran en materia económica, como la misión Kenmerer, que daría paso a la creación del Banco Nacional. 
ARCHIVO DE AUDIO OBTENIDO DE: https://www.youtube.com/watch?v=IQcR1-c59w4

GOBIERNO DE RAFAEL REYES


1904 - 1909

Rafael Reyes fue elegido presidente de un país en ruina para el período 1904-1910, en unas elecciones donde no participaron los liberales, sólo las dos fracciones del conservatismo. Ejerció durante el período conocido como el Quinquenio Reyes o la Dictadura Reyes. Se posesionó con los lemas: «Paz, concordia y trabajo» y «Menos política, más administración», pero sus actos de gobierno rápidamente generaron oposición y él no demoró en actuar enérgicamente. Determinó destierros y confinamientos, sin importarle el partido al que pertenecían sus opositores, quienes muchas veces eran conservadores. Clausuró el Parlamento y convocó una Asamblea Nacional Constituyente, donde los liberales (minoría) participaron con todos sus derechos. La última guerra perseguía reformar la Constitución del 86, Reyes, investido de facultades extraordinarias, invitó a la nación a una reforma de la Carta Magna.
A finales del Quinquenio apareció la Unión Republicana, que aglutinaba a liberales y conservadores inconformes con el gobierno. Reyes emprendió viaje el 3 de junio, y camino de la Costa Atlántica, en Gamarra, encargó el mando al ex vicepresidente Ramón González Valencia, pero éste no aceptó; entonces, Reyes entregó el poder al general Holguín.

A continuación en el siguiente link se encuentra en un total de 6 capítulos en donde se explica de manera detallada lo transcurrido en este periodo. (caracol TV)
https://www.youtube.com/watch?v=3UJDlx489m0

SEPARACIÓN DE PANAMÁ




Después de 17 intentos de separación, el 3 de noviembre de 1903, se proclamó la independencia Panamá, y fue declarado como un estado independiente y soberano con el nombre de la República de Panamá
La Guerra movilizó a 75.000 soldados del Gobierno, presidido por el conservador José Manuel Marroquín, tuvo más de 200 combates y produjo cerca de 100.000 muertos y más de 150.000 heridos, lo que devastó la agricultura, aniquiló la industria naciente, arruinó las finanzas públicas y empobreció a la inmensa mayoría de la nación.
Hubo una indemnización al país por veinticinco millones de dólares.Ese fue el precio que Estados Unidos le pagó a Colombia por Panamá y por el canal. El tratado fue firmado en 1914 en contra de una fuerte oposición popular en el país.

Archivo de audio obtenido de:https://www.youtube.com/watch?v=UBj9s0K0cMY

domingo, 4 de septiembre de 2016

GUERRA DE LOS MIL DÍAS

1899 - 1902

Con la época de la Regeneración y la aplicación de la constitución de 1886, el régimen centralista no hizo sino agravar los problemas políticos de los cuales algunos departamentos no tardaron en sentir su malestar frente al gobierno central. En el campo económico, las decisiones políticas también provocaron su inestabilidad.
El factor detonante de la guerra, fue el enfrentamiento bipartidista de liberales y conservadores, tanto entre ellos como dentro de sus respectivos partidos, que buscaba detentar el poder del país, además, los constantes revueltas en contra del entonces gobernante Sanclemente y el déficit económico ahondaron aun mas en los ánimos de los gestores de los dos partidos.
El inicio de la guerra civil comenzó con un intento el 20 de octubre de 1899 o mediados de 1900, pero se adelantó por imprudencia de algunos generales del partido liberal, quienes prefirieron hacerlo el 17 de octubre. La reacción de ese movimiento no se hizo esperar, ya que algunos miembros consideraron que no estaban organizados para iniciar la guerra. La rebelión comenzó en la población de Socorro y se espero la llegada de refuerzos militares desde Venezuela.